Ahí está Tom G Warrior. Aunque el resto de la humanidad lo ignore, este hombre es esencial para el desarrollo de un género musical tan importante como el heavy metal. Podríamos decir que inventó el metal extremo, esa música que el resto de los mortales solo considera ruido. Quiérase o no el hombre es una leyenda y una figura esencial, a la altura de Ozzy o Halford. Lo triste es que tal vez el público metalero también lo ignore, a juzgar por la cantidad de gente presente en el Teatro Flores

Entendemos; la crisis, el precio de las cosas, la superposición de shows, la poco anticipación y promoción. Pero cuando la banda arremete con el himno “Procreation (of the wicked)”, una canción responsable del nacimiento de grupos como Sepultura, Mayhem o Metallica incluso, y vemos a ¿200? personas estáticas como si estuviéramos en la Suiza natal del cantante, es una imagen algo triste.

Sorteado esto nos queda la tercera encarnación del bueno de Tom. Luego de hacer historia con Hellhammer y Celtic Frost, Triptykon se presenta como la continuación de su segunda y más famosa banda, adentrándose en terrenos mas oscuros y atmosféricos. Luego de 35 años de carrera no es fácil seguir haciendo música a la altura de tu legado, sin embargo, Warrior lo logra. Canciones recientes como “Goetia” o “Altar of deceit” se plantan fuerte ante lo rudimentario de clásicos como “Into the crypts of fray”. La complejidad de lo ultimo con lo primitivo de los origines da como resultado un show equilibrado y disfrutable.

La banda suena impecable y se ponen las canciones al hombro, mientras su líder visiblemente disfruta su trabajo. Al ser su primera vez, decide complacer a su público con todas esas canciones clásicas que el todavía parece disfrutar. Mas que un show de Triptykon, esta fue una biografía en vivo de Tom G Warrior.

Es raro quejarse de un show que es una avalancha de clásicos, pero en un artista que tiene un presente tan fuerte como su pasado, se lamenta un poco el exceso de nostalgia. Lo importante es podido haber presenciado una leyenda en plena forma, con un catalogo de canciones imbatible. Aunque al resto del mundo no le importe.

triptykonReseña y Fotos: Facundo Llano