El próximo 4 de mayo Taura estará dando su último show en Uniclub. Este es también el primero en unos años. Con el disco La Vigilia bajo el brazo, editado el pasado marzo, es uno de los recitales más emotivos del año. Los fans con un sabor agridulce se preparan para ver nuevamente a la banda formada por Gabriel Raimondo, Santiago García Ferro, Alejo García Guraieb y Leonardo Della Bitta. En este show el baterista Alfredo Felitte tomara el lugar de Alejo, quien hace unos años vive en el exterior. Charlamos con Gaby que nos contó con profundidad lo que representa el último disco y este show para Taura.

Entrevista a Gabriel Raimondo

– ¿Por qué editaron La Vigilia y al poquísimo tiempo anuncian show de despedida? ¿Qué es lo que rodea todo este regreso despedida de Taura y cómo se gestó?

Editamos La Vigilia porque era el disco que fuimos componiendo luego de El Fin Del Color. Sabemos que transcurrió mucho tiempo entre un disco y otro, más del que hubiéramos deseado, pero respondió a situaciones personales que fueron difíciles de manejar. Cuando Alejo (baterista) nos comunicó que se iba a vivir a California, nos tomó por sorpresa y en medio del proceso compositivo. Ante todo somos amigos, por ende, tuvimos que traspasar el shock de un amigo que se aleja, para luego pasar al shock de quedarnos sin baterista.

Tardamos en ponernos a buscar reemplazante porque no estábamos seguro qué rumbo tomar. A eso se le sumó que cada uno de nosotros tuvo circunstancias personales que incidieron en nuestras prioridades. Pasó el tiempo y el único objetivo que queríamos cumplir, era la edición de las nuevas canciones. Con el paso del tiempo tomó más brío mi intención de irme a vivir al País Vasco, algo que los chicos también sabían, por ende la búsqueda del baterista caducó. Una vez que cumplimos con el objetivo de La Vigilia disponible, a mí me picó la ansiedad por realizar al menos un show más por tres razones: Quería que nos despidiésemos de nuestros fans; Extrañaba compartir escenario con Santy y Leo; El ultimo show de Taura había sido acústico y eso no me gustaba ni me identificaba.

Eso es lo que rodea este regreso/despedida. Y decimos que es el ultimo, porque es la verdad. No hay misterio. Taura como se conoce una banda de rock, murió. No habrá ensayos, no habrá giras, no habrá más notas, no habrá videos. Nos convertimos en recuerdo.

¿Podría Taura seguir/funcionar sin vos? O pensando hipotéticamente ¿te imaginás que en algún futuro puedan trabajar a la distancia con tus compañeros?

No tengo idea si podría funcionar sin mí. Será cuestión de que Santy y Leo lo intenten si lo desean. No sabría decirlo. Respecto al futuro, tampoco podría decirte si seguiremos funcionando a la distancia. En principio, instalarme en otro lugar, me origina otras prioridades.

¿Hubo algún tipo de participación de Alejo, baterista de Taura, antes de irse al exterior en el proceso del disco o se conversó la posibilidad de que venga a BsAs a tocar?

Alejo es el baterista de La Vigilia y no hubo nunca posibilidades de que regrese a Buenos Aires a tocar. Por eso este ultimo show lo encaramos gracias al trabajo inmenso y a la voluntad de Alfredo Felitte, quien fue el baterista original de Taura, quien nos ayudó en la primera gira europea del 2007 (Alejo no pudo ir porque había sido padre) y quién más efectivamente podía aprender los temas nuevos y recordar los temas viejos. Es Top 10 bateristas que vi en mi vida junto a Alejo, Germán de Avernal y Gonza Espejo. Es un orgullo para mí haber compartido banda y vida con él.

– El disco fue masterizado por Jens Bogren ¿Cómo llegaron a él?
Como casi todo lo que hicimos en Taura. Deseándolo y trabajando para lograrlo.

– Comenzaron con la composición en el 2015 y la grabación en el 2016 ¿No? Se lo tomaron con tiempo ¿Tenían algún tipo de plan o proyección desde ese momento o las cosas se fueron dando?

La composición comenzó antes. En el proceso hubo maquetas de canciones que fueron descartándose. Nosotros nunca llegamos a la grabación de un disco con las únicas canciones que tenemos. Siempre vamos por más, con el objetivo de elegir. La Vigilia no fue la excepción. Sucedió que al no tener baterista y no poder ensayar, el proceso de intercambio de archivos y bocetado de ideas tomó un poco más de tiempo, pero lo que nunca no faltó fue la voluntad. Si bien como amigos, sucedía que nos juntábamos y ni hablábamos de Taura, en nuestro fuero íntimo, los tres (santy, leo y yo) sabíamos que nos quedaba, como mínimo, un dísco más. El show es un bonus.

– ¿Qué es lo que más te gusta de este disco? ¿Se sacaron las ganas como banda de probar algo que no hayan hecho anteriormente?

Lo que más me gusta es la combinación de las canciones con el arte y el título del disco. No siento que nos hayamos sacado las ganas de algo, porque siempre hicimos los que tuvimos ganas.

– Taura vivió grandes momentos con El Fin Del Color ¿Qué crees que cambio desde esa época hasta ahora? Tanto entre ustedes como músicos y a la vez ¿Cómo percibís al público del contacto que puedas tener?

No tengo idea qué pudo haber cambiado, posicionándome en el lugar de una persona que tiene o tuvo una banda. Pasó bastante tiempo y estoy orgulloso de decir que nunca pertenecimos a ninguna escena. La realidad es que la situación de “escena” es mentirosa y repleta de egoísmo. Una vez invitamos una banda que recién empezaba a tocar en Buenos Aires Club. Nosotros ya lo llenábamos solos. No les pedimos que vendan entradas, tocaban en su mayoría con nuestros equipos, no pagarían ni un céntimo del alquiler y sólo les habíamos pedido que lleguen a horario a la prueba de sonido (porque probaban sonido) y que comiencen a horario. Sucedió que en un show previo, tuvimos inconvenientes con el equipo de bajo, entonces para evitar tener problemas, le pedimos al bajista (un muchachito de pelo extraño) que lleve su equipo de bajo al show. Se negó argumentando que se le complicaba pasar por la sala a buscarlo, ni hablar de que llegó tarde a la prueba de sonido ¿qué escena ni escena?

Otro día invitamos a Sutrah a tocar en el oeste. Nos pareció que podía ser una oportunidad para compartir con ellos un show, y obvio ninguno puso un mango, ni tuvieron que vender entradas. Era un domingo muy gris y lluvioso. A ese show vinieron menos de 25 personas ¿pero sabés qué? Sutrah al poco tiempo nos devolvió el show en zona norte, de donde son ellos, en un lugar pequeño, pero que sonó increíble y repleto de gente. Los pibes de Sutrah son increíbles.

Lo mismo con los chicos de EVA, a quienes invitamos a un show al que les avisamos apenas unos días antes de la realización del mismo, porque la banda que era de la partida (no recuerdo cuál era) se arrepintió a ultimo momento, evitando dar razones, sin medir el trabajo de sus colegas y de las personas que invirtieron tiempo y dinero en la organización ¿qué escena ni escena?

Por suerte muchas bandas, sonidistas, plomos y promotores nos mostraron respeto y a quienes les agradecemos cada minuto compartido. Y nada tiene que ver con una escena, tiene que ver con ser buenas personas.

Nunca nos interesó participar de nada al respecto. A nosotros nos venían a buscar para tocar en algunos festivales. No íbamos nosotros a pedir participar. Y siempre nuestras condiciones, nunca monetarias, estaban supeditadas a la cantidad de gente que ya llevábamos tocando solos, y eso era mal interpretado.

Te cuento algo que sólo valoran nuestros fans; cuando nadie hacía un video, más o menos digno, nosotros sacamos Acantilada y Aconcagua. Cuando a nadie le importaba demasiado la estética conceptual de una banda, nosotros teníamos un fotolog en donde posteábamos una foto diferente y con mucho laburo detrás de cada imagen, cada día. Cuando nadie hablaba de concepto, nosotros lo llevábamos lo implementábamos en cada elemento que representara al disco que en ese momento teníamos. Cuando nadie se preocupaba por la gente, nosotros apostamos a realizar conciertos en Buenos Aires Club (ex Arlequines, lugar mítico de la escena hardcore) para sonar mejor, empezando a horario, pagando fortuna el alquiler del espacio e invitando a bandas, ignotas muchas veces, a la que no le pedíamos que venda entradas.

Nos fuimos de gira por Europa usando el myspace y llevando a cuestas nuestras canciones, sin promotores, ni booking, ni auspiciantes. Siempre intentamos algo diferente, sin pedir nada a cambio, ni nada a nadie. Cuando realizamos el Samsung Studio y las dos Trastiendas las sentimos exitosas porque cortamos los tickets suficientes, pero a la vez porque sonamos tremendos y pudimos ofrecer un show profesional al mínimo precio posible para que pueda venir la mayor cantidad de público posible. Creo que la gente nos valoró; y nos lo hizo saber en cada canción, show, mensaje o cantando junto a nosotros.

Taura murió y no hay dramas. Lo importante lo hicimos, la dignidad la mantuvimos y no le debemos nada a ningún promotor, productora, banda, ni personaje famoso de banda famosa. Pero la posta es que todo lo que te nombré anteriormente como un logro, sería una pavada inmensa que no le serviría a nadie si no hubiésemos compuesto canciones que significaran algo en la vida de alguien. Nuestro Norte siempre fue Rush: canciones, dignidad, profesionalismo y amor por cada cosa que lleve nuestro nombre. Lo demás es pelito, fotito y espejito de colores.taura ultimo show