Ordamental se formó hace seis años y desde ese momento vienen trabajando para dar como resultado su debut discográfico homónimo. (planeaban presentarlo el fin de semana pasado pero, ante el accidente de uno de sus integrantes, la fiesta tuvo que posponerse). Su formación actual cuenta con Leandro “Morris” Alonzo en guitarra y voz; Facundo Alemán en batería y coros y Pablo Consiglio en bajo. La banda se caracteriza por su potencia en vivo, el sonido valvular, fuzz y el acercamiento a lo experimental y psicodélico, propio de los ´70. Charlamos con Morris sobre los comienzos y hacia dónde va la banda este año.

  • ¿Cómo fue el comienzo de Ordamental y qué cambios atravesaron en todo este tiempo?

Ordamental se formó en los albores del 2012, luego de que con Facundo, baterista, nos cansáramos de la escena punk rock y sus derivados. Veníamos de tocar varios años en una banda llamada Pink Champagne donde tocábamos un punk rock melódico bien californiano. Siempre nos gustó el rock de los 70s y los 90s y en esa época éramos guitarra y batería zapando en una sala de ensayo de Caballito, donde el sonido se volvió crudo y ante la ausencia de un bajo, comenzamos a encontrar un estilo que bien podía funcionar con esa formación.
Con el correr del tiempo fueron saliendo algunos temas y sentimos la necesidad de llenar los espacios de algunos riffs y solos con un bajo. De ahí salieron las primeras fechas pero los cambios de formación y la lentitud en el trabajo llevó a que grabáramos muchos años más tarde nuestro primer disco.

  • Entiendo que gran parte de las influencias vienen del stoner de los 90, pero también tienen un pie en los 70.s ¿Qué bandas los marcaron de esa década? ¿Cómo llegaron a la música de este estilo? ¿Por qué elegir un sonido valvular?

En realidad siempre fuimos de escuchar muchos estilos musicales, algunos alejados del rock. Pero cuando descubrimos el Stoner (o la escena de esa parte de California) fue gracias a Los Natas. Yo venía escuchando desde siempre Led Zepellin, Humble Pie, Mc5, Jhonny Winter, etc, mientras que Natas venía haciendo un poco más de ruido que de costumbre en Argentina. Tocaban gratis todo el tiempo e ir a verlos se convirtió en un encuentro con esas dos líneas de tiempo (70s y 90s). De ahí encontramos Tool, Nebula, Fu manchu, Kyuss, Unida, Brant Bjork y todas esas bestias.
En un momento dado, a la hora de buscar equipamiento que pueda hacernos sonar como queríamos, nos fijamos en qué usaban todas estas bandas y artistas. Lo que resultó fue usar al menos para la guitarra un equipo valvular. Lo primero que compré fue un cabezal de bajo Decoud, que me lo vendió el bajista de Celeste Carballo y tenía un sonido super grave y roto, bien valvular. Usado para la viola, obvio.

  • ¿Por qué recién ahora el primer disco?

Como decía anteriormente, quizás los cambios de formación (Cambiamos varias veces de bajista) y la poca constancia en el trabajo, más un poco de inexperiencia, llevó a que demoráramos el disco más de lo que se merecía. De hecho grabamos dos veces los bajos del disco con dos bajistas diferentes. A la hora de hacer un segundo disco, que ya está en proceso de composición, tenemos la máquina más aceitada y las metas bien claras.

  • Dicen que sus letras están inspiradas en las experiencias de la vida y los cambios existenciales. ¿Quiénes escriben? ¿Cómo procesan la composición de letras? ¿Cuáles fueron las experiencias con la banda en estos ocho años que más los marcaron?

Más bien están inspiradas en los cambios de percepción. Las letras están todas escritas por mí, y una de las cosas que más me inspiró e hizo cambiar mi percepción de la vida, el entorno y las relaciones humanas fue viajar. Si uno se queda siempre en el mismo lugar va a ver siempre las mismas cosas y desde un mismo enfoque. Viajar te acerca el mundo. De ahí también se desprende mucho de lo que acostumbramos a leer, sobre todo Carlos Castaneda. Más allá de lo novelesco de sus relatos, se plantean cambios de percepción todo el tiempo para ver cosas que están ahí pero no percibimos. En un sentido llano y figurativo es un poco lo que nos pasa en el día a día. Podés pasar mil veces por un lugar y no ver algo que siempre está ahí. Sin misticismos de por medio.

  • Hablan también de un segundo disco. ¿Cómo viene eso? ¿Son canciones que quedaron afuera o están en pleno proceso de composición?

Está en proceso de composición y búsqueda también. Con el primer disco sabíamos que queríamos hacer algo pesado y contundente y en el camino también salío un tema instrumental llamado Vrindavana, que nada tiene que ver con el resto pero que cierra el disco a modo de mantra para bajar toda la bestia que es el resto de los temas. Queríamos hacer eso y lo hicimos. Para lo que se viene no sabemos si vamos a mutar un poco en estilo y sonido pero estamos encontrando ese camino y seguramente para 2019 estaremos entrando en el estudio a plasmarlo.

  • ¿Qué sigue este año para la banda?

Nos queda la presentación del disco, que aunque se demore creemos fundamental presentarlo y despedirlo al mismo tiempo. Para poder pasar a otra cosa y para hacerlo oficial de alguna manera. Luego estamos terminando el video de Vrindavana y seguramente salgamos con algún otro video del mismo disco. Somos el anti manual para cualquier agencia de prensa y booking.

La otra pata es seguir tocando y acceder a ciclos y circuitos donde todavía no llegamos. Tocar más en la provincia y otras provincias también está en la carpeta de Ordamental. Llevar la apertura de percepción a otros lares y nutrirnos de eso también.