El Progresismo bueno visitó Palermo.
El sonido progresivo irrumpió en el barrio de Palermo: El pasado 8 de abril Groove fue testigo de una nueva visita de Mikael  Åkerfeldt y compañía.

Previo al show de Opeth, los muchachos de La Internacional Errante obraron de teloneros, sorprendiendo con un estilo adecuado para la noche.

Opeth en ArgentinaLa excusa de la visita era la presentación de su increíble último disco: Sorceress. Un disco que condensa la mejor combinación posible que se podría hacer si uno realiza un mix entre el death metal más clásico de Opeth, un poco de Tool y el mejor repertorio del rock progresivo de King Crimson, Yes, Genesis o Jethro Tull.

Es que justamente Opeth logró, en sus más de 20 años de carrera, generar un estilo único que atraviesa distintos géneros, ambientes y estados emocionales en cada una de sus canciones. Así como Åkerfeldt puede sacar desde su interior una voz ultra gutural para, acto seguido, pasar a un tono melódico tranquilo de opera; lo mismo sucede en el apartado musical, piezas musicales que atraviesan pasajes de metal extremo con melodías progresivas.

A lo largo de la noche realizaron un recorrido por los puntos más altos de sus discos con un mix de temas de Sorceress (que, a gusto de quien escribe, deberían haber hecho más temas de la última placa). Todos los temas acompañados por el coro del público.

El recital dio lugar a distintos momentos “desenchufados” de la música: el estado de ánimo de los muchachos a raíz del último atentado en Suecia, la experiencia de Mikael probando el chinchulín en Buenos Aires o el cálido recibimiento a Martín Mendez (Uruguayo! Uruguayo!). Todas demostraciones que entre el público argentino y la banda hay una relación muy fuerte que augura muchas más visitas por parte Opeth.

Opeth en Buenos AiresReseña: Nacho Jacobo
Fotos: Nico Ramos | Ver Album de Fotos