La banda pionera de Tampa, Florida, volvió a visitar el país luego de siete años con motivo de la presentación de su último disco homónimo.

Si bien son indiscutidamente una de las bandas históricas del death metal, sus canciones han explorado mas el groove en lugar de la velocidad y la tecnicidad de otros compañeros de camada como Morbid Angel o Deicide, resultando en un sonido totalmente personal y reconocible desde sus primeros discos, con pasajes que se acercan al hardcore y el sludge. Tal vez por esto se veía un público un tanto más variado que lo que se suele ver en recitales del estilo, y ya desde temprano, observando la gente en la puerta, se podía adivinar que Uniclub estaría colmado hasta el límite de su capacidad.

obituary argentinaSe palpaba una ansiedad muy grande en el público por ver a Obituary en vivo,  por lo que ya desde el momento en que la banda salió a escena se la vio sorprendida por la reacción del público desde el arranque con el instrumental Redneck Stomp, que a pesar de no contar con el aporte de las voces de los hermanos Tardy se ha convertido en un favorito en los recitales.

Finalizada esta introducción, sale a escena el vocalista para completar la banda y se despachan con Sentence Day, de su último disco, para seguir con el doblete Chopped In Half y Turned Inside Out, de su disco Cause Of Death. La gente reaccionaba como si estuviese viendo un recital histórico, subiéndose sin parar al escenario, motivo por el cual se los vio algo incómodos a John Tardy y al bajista Terry Butler (ex Death – Massacre – Six Feet Under) en los  momentos en que alguno de los asistente trato de sacarle el micrófono de las manos al cantante.

El show continuó con una lista compuesta principalmente de temas de su último disco, como Brave y Turned To Stone, mechado con clásicos como Find The Arise y Til’ Death. El sonido del lugar logró acomodarse a un volumen lo suficientemente alto para que la banda desplegará toda su potencia sin destruir el tímpano. Cerraron con una versión aplastante de Don’t Care, de World Demise, al que siguieron dos bises, dando por terminada la hora de show con el clásico absoluto Slowly We Rot.

En resumen, Obituary brindo un show demoledor donde lo único a reclamar fue tal vez la duración (si bien es lo que acostumbran durar los recitales internacionales), la gente parecía dispuesta a escuchar una hora más sin chistar. Solo queda esperar un pronto regreso para darse la revancha.

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Reseña: Agustin Morelli
Fotos: Mariano Rodriguez Alvarez