El sábado 2 de septiembre, la noche porteña se bañó de funk. Es que llegaba a Buenos Aires uno de los padres fundadores del estilo; llegaba Maceo Parker. El motivo de la cita fue el festejo de sus 50 años de trayectoria.

El saxofonista y cantante, oriundo de Carolina del Norte (EE.UU.) demostró una vez más porqué, luego de media centena de carrera, sigue estando en la cima. En un show donde a través de las canciones pudo recorrer de punta a punta su repertorio, incluyendo versiones de artistas que siempre se da el gusto de homenajear, como fue el caso de Ray Charles a quién imitó con esa pizca de humor que lo representa.

maceo parkerPasaban las canciones y Maceo seguía sudando experiencia en cada nota, demostrando que su voz y sus pulmones siguen intactos, pero también nos demostraba que no estaba solo arriba del escenario: detrás de él está su banda bancando los trapos. Los más aplaudidos fueron Rodney Curtis (Bajo), Gregory Boyer (trombón) y su prima Darliene Parker (coros) cuando con su versátil y potente voz interpretó un clásico como “Stand by me”.

Pocos artistas pueden jactarse de poder reunir varias generaciones en un mismo show y Maceo es uno de ellos. Pero, humilde como siempre, sabe que su éxito se debe, más allá de a su talento, a su público. Es por esto que aprovechó cada ocasión para recordarle a los presentes “Is all about love… and we love you” (Todo se trata de amor, y nosotros los amamos).

Llegando al final, y luego de una falsa despedida, la gente no paró de aplaudir y ovacionarlo por lo cual decidió seguir varios minutos más a puro funk, logrando que todo el Teatro Coliseo se ponga de pie, baile y coree en los pasillos, en las butacas, en los balcones. Dejando a los más grandes listos para cerrar la noche, y a los más jóvenes listos para seguirla, luego de una velada digna de recuerdo.

Maceo parker en argentina

Reseña: Abel Escobar
Foto: Jorge Badillo