Durante años, Hablan por la espalda fue la banda más peligrosa de Uruguay. Prohibiciones, caos, impredecibilidad y carga sexual acompañaban cada presentación del grupo. Como cualquier conjunto humano que crece durante mas de 20 años, HPLE tomó ese coctel explosivo y lo plasmo en su música, decididos a confrontar tanto a su público como a la prensa y la tradición de la música uruguaya.

A partir de discos como “Macumba” y “Sangre” los uruguayos tomaron el hardcore que los influencio desde niños y los mezclaron con la psicodelia, el candombe, el blues y básicamente toda música que se les cruzara en el camino. El resultado no es ni más ni menos que la identidad de una de las bandas más personales del Rio de La plata.

Antes de dos shows en el país (El 8 de septiembre con Poseidotica como parte del Viaje de agua y el 9 con Bandera de Niebla en Ramos Mejía) hablamos con su cantante, Fermín Solana.

  • Una de las cosas que marca esta nueva visita al país es un cambio de formación importante. Después de varios años, Hablan parecía haber encontrado una formación definitiva que había llevado a la banda a un sonido muy distintivo. ¿Qué pasó en el camino?

El paso del tiempo y los efectos del mismo hicieron que esa formación, que llevaba unos cuantos años, no se pudiese sostener. Siempre digo que hay que valorar el hecho de que hayamos podido convivir y llevar adelante el proyecto juntos durante tantos años y en relación a eso hay que estar agradecidos. HPLE es una banda que se vive intensamente y así como te da mucho, también te quita, por lo que me resulta comprensible que en determinado punto algunos hayan decidido dar un paso al costado. Los motivos puntuales de cada integrante que se fue, son temas particulares, muy humanos y que hacen al desgaste de años de trabajar juntos haciendo música. Tan simple –y la vez complejo en sus detalles- como eso.    

  • Cuando un golpe así pasa después de 20 años de carrera, ¿Qué hace que ustedes quieran seguir adelante y no tirar la toalla?

Visualizando la situación, ese gran abismo que se desplegó ante nosotros durante el verano pasado, los que permanecimos decidimos justamente eso; permanecer. Principalmente porque no podemos vivir sin tocar y, tras analizar la situación, concluir que no podemos vivir sin Hablan por la Espalda. Teniendo en cuenta que los tres que quedamos fuimos quienes fundamos la banda hace más de 20 años, decidimos seguir haciéndonos cargo de esta institución. Lo que nos motiva es la creencia de que no está todo dicho, y que a la banda y sus canciones y mensaje aún le queda un camino que recorrer.      

  • ¿Cómo llegaron a la incorporación de Nico y Fede? ¿Qué crees que ellos le aportan al grupo?

En la encrucijada optamos por rodearnos de dos amigos muy cercanos a la banda, que además son tremendos músicos y atraviesan un momento muy lúcido en lo que respecta a la creación y ejecución de canciones. Nico Demczylo (que además toca en Sante Les Amis) es, si se quiere, parte de HPLE hace muchísimos años, ejerciendo el rol de sonidista/productor y su inclusión en el bajo nos pareció natural, ya que fue como si, usando una analogía futbolera, el DT pasara a ocupar además un lugar en el campo de juego. Por otro lado Fede Anastasiadis (baterista además de Oro y de Mandrake & Los Druidas), también había tenido alguna participación/aporte en shows de HPLE como percusionista y es un elemento muy cercano a nuestra integración desde siempre. Ellos dos además se conocen bien entre sí ya que Nico es también sonidista y productor de Oro y masterizó el disco de Mandrake. Quedó todo en familia.

  • ¿Cómo se fueron transformando las canciones, particularmente las de Macumba y Sangre, que tienen una esencia más psicodélica además del protagonismo de los teclados?

Prefiero no adelantar nada y guardar la sorpresa para los conciertos.

  • Ustedes empezaron la banda de muy chicos ¿Qué te pasa particularmente cuando volves a cantar algunas de las primeras canciones? ¿Tenes que sentirte identificado con lo que cantas o podés hacerlo desde un lugar neutral?

En la mayoría de los casos de esas viejas canciones, el espíritu permanece el mismo, por lo que la identificación se mantiene. Lo que cambió fue la forma de decirlo, al igual que la forma de la música. Supongo que cuando uno es adolescente tiende a ser más directo porque tiene esa necesidad de que a todo el mundo le quede claro el pensamiento/mensaje, mientras que con los años las mismas ideologías y emociones se complejizan, se entreveran, se llegan a tornar contradictorias, puede dar la sensación de que hasta se pervierten. Y eso se refleja en las letras. Yo no canto nada desde un lugar neutral. El día que haga eso, sáquenme el micrófono.

  • El libro “Paracetamol 500” tuvo un buen recibimiento, en parte porque muestra un relato crudo desde adentro de la banda. ¿Te gustaría seguir escribiendo sobre el tema y sacar un segundo volumen?

En algún punto nunca he parado de escribir acerca de la banda, lo hago de mi vida en general y todas sus facetas, por lo que es muy probable que en algún momento nuevos textos sobre HPLE vean la luz, no sé si necesariamente como Paracetamol II.  

  • Escribir sobre la banda, sacar un disco de “grabaciones encontradas”, ensayar viejos temas con gente nueva es de alguna forma un ejercicio de visita al pasado. ¿Cómo te llevas con la nostalgia?

Nostalgia es algo que asocio con melancolía, con extrañar. Y eso me da una sensación de insatisfacción respecto al presente y futuro. No me identifico con la nostalgia. En todo caso lo que hacemos es rescatar de nuestro archivo, porque es lo que hemos estado generando todos estos años y queremos que se sepa, que se conozca, que viva, pero no porque sintamos nostalgia. Nostalgia de nada. Lo mejor siempre está por venir.

  • ¿Siguen apareciendo reclamos de viejos fans?

hablan por la espaldaComo HPLE es una banda que muta mucho es lógico que haya personas que no estén dispuestas a seguirnos la cabeza. Eso ha hecho que exista la frase “a mí me gusta el Hablan viejo”. El tema es que HPLE ha cambiado tanto y tantas veces que ya hay como diez “Hablan viejo”.

  • Van a estar tocando en Buenos Aires en dos shows bastantes diferentes. Uno en el festival de Poseidotica, con muchas bandas de géneros diferentes ante un público que por ahí no los conoce. Y otro mas íntimo, con Bandera de Niebla en un ambiente mucho más hardcore. ¿Se paran igual ante los dos shows? ¿Te pone nervioso todavía enfrentarte a un público desconocido?

Creo que a esta altura no me pone nervioso ningún tipo de público, te digo la verdad. Nosotros vamos a hacer lo nuestro, adelante del público que sea, y eso no va a variar. Vamos a darlo todo, como de costumbre. Pero yo ya entendí que no puedo forzar a la gente a que le guste lo que hacemos. Ellos son los que van a tomar esa decisión.

  • Ya casi llegando a 25 años de banda, ¿Qué es lo que mas orgullo te da de Hablan por la espalda?

Me da orgullo lo que representa esta banda para gente que no es parte de la misma. Me da orgullo todo el camino que venimos transitando desde que arrancamos, siendo unos pendejos y el haberle cumplido tantos sueños a esos nosotros-de-pendejos. Es que esta banda me llevó a lugares que probablemente jamás hubiera conocido, a compartir de igual a igual con personas que nunca imaginé, a enamorarme y a sentir emociones en medio de la música que me dan tanto poder, como vértigo y a veces hasta un poco de miedo.

Entrevista: Facundo Llano