Brant Bjork es uno de los músicos referentes mas grandes para quienes hacemos RacingStoner.com, por medio de Napalm Records, el sello que esta lanzando su nuevo trabajo con Brant Bjork and the Low Desert Punk Band,
hablamos con él sobre su nuevo disco “Black Power Flower”, su carrera, la relación con Josh Homme y la escena musical en general.

Entrevista a Brant Bjork

– Estas con una nueva banda, “The Low Desert Punks”. Contanos un poco acerca de esta nueva aventura y el álbum “Black Flower Power”. ¿Quiénes son los músicos que te acompañan?
La banda consiste en algunos viejos amigos. Bubba Duprey en primera guitarra, Dave Dinsmore en bajo, y en la grabación del disco mi viejo amigo Tony Tornay tocó la batería, pero él no estará saliendo de gira el año próximo. Tendremos un nuevo baterista para el tour.

Brant BjorkEl proceso de grabación fue bastante básico y simple. Escribí algunas canciones, llamé a estos chicos para la banda y les di la música. Unas semanas después, estábamos en mi estudio en el desierto tocando las canciones durante un par de días hasta que dijimos “ok, este es el disco”.

– ¿Cuánto tiempo tomó la grabación?
Desde el momento en que empezamos a grabar, creo que fue grabado y mezclado en aproximadamente diez días. Fue bastante rápido. Quisimos movernos de esa manera para lograr que el disco tenga esa vibra de un vivo.

– “Black Flower Power” es realmente heavy, comparándolo con tu trabajo anterior. ¿Cuál fue la motivación detrás de un disco más pesado?
Creo que fue la necesidad de ser un poco más directo en mi trabajo. Quise simplificar y des-intelectualizar mi música. Volver a la fuerza y esencia primitiva de todo.

Y en realidad también creo que aun tenía bastante fuego y rabia por los últimos años lidiando con tanta mierda. Cuando empecé a escribir, las cosas salieron de ese modo, asique solo lo dejé fluir.

– ¿Por qué estabas enojado?
Uhmmm, creo que es bastante claro por qué estaba enojado ((risas)). Haber pasado por todo lo de la demanda y toda la mierda que aun rodea toda la experiencia de lo que fue Kyuss. Para mi fue frustrante, pero a la vez, inspirador.

– ¿Tenés algún tipo de remordimiento o arrepentimiento acerca de la situación?
No. Apoyo absolutamente todo aquello de lo que fui parte en un 100%.
Pero sí lamento mucho que haya gente por ahí, Josh y Scott, que sintió la necesidad de presentar una demanda en contra de viejos amigos y miembros de banda. Todavía estoy un poco shockeado con eso.

La demanda en sí ya está resuelta, pero es un asunto que continúa, porque es una diferencia de filosofía y perspectivas. Somos personas completamente distintas.

– El album tiene una vibra “Sabbathera”. ¿Fueron una gran influencia en tu música?
Si. Si tocas rock pesado la primera referencia es siempre Sabbath, por supuesto. Pero también es una celebración de mi amor por bandas como, por ejemplo, The Stooges.

También amo el Funkadelic, Jimmy Hendrix, James Borwn, etc. Amo la música por su Groove. Música con alma. Asi que traté de combinar las dos cosas: Mi amor por el rock pesado y la pasión por el blues, el jazz y el funk.

– Estas nuevamente a cargo de la guitarra y las voces. ¿Cómo se compara esto con tocar la batería, si es que existe algún punto de comparación?
No hay mucho que comparar, porque son muy distintas. Pero estamos hablando de ritmo, y ese es mi enfoque principal, crear ritmo. Creo que el ritmo y el Groove es con lo que en definitiva, la gente se identifica. Podes hacerlos mover la cabeza con una estructura sónica, algunos arreglos y añadirles algunas palabras que manifiesten una forma de pensar. Pero yendo hacia el principio de todo, se trata del Groove y del ritmo de la música.

Si estoy en la batería, obviamente tengo que abordarlo desde el punto de partida percusivo. Con la guitarra, básicamente aplico lo mismo, son riffs basados en el Groove los que salen de la guitarra. Trato de abordar la guitarra como abordo la batería. Pienso más en el ritmo y como puedo hacer que la guitarra enfatice eso.

– Si tuvieses que decir, ¿te consideras un guitarrista o un baterista?
Pienso en mi mismo como un “ritmista”, si es que esa palabra existe. Alguien que crea grooves, eso es todo.

Brant Bjork– Entonces, ¿qué hay en el futuro para “The Low Desert Punks”? ¿Están preparando una gira?

Sí, claro. El disco salió esta semana, hace un par de días creo que fue el lanzamiento oficial. Y ahora estamos en el proceso de preparar lo que será el 2015. Planeamos abordar Europa y Norte América, y esperamos poder hacerlo también en Sudamérica, Australia y Japón. Así que si, estaremos afuera bancando el disco todo el próximo año.

– Has sido parte de muchas bandas. ¿Te inspira tocar con gente distinta todo el tiempo, mezclando cosas y estilos?

Cuando era más joven no tenía un plan formal. Todo era muy simple. Me gustaba la música, me gustaba el skate, y todo lo que estaba intentado hacer realmente era ser creativo.
El acto de ser creativo en el medio de la nada, cuando uno crece en el desierto, se convierte en algo muy importante, que es casi como una fuerza vital.

Y con los años, sin ningún plan formal, se convirtió en una carrera. Lo cual es un viaje ((risas)).
A lo largo de esta aventura, pude tocar con muchos músicos, por distintas razones, y grabar muchos discos diferentes. Pero nunca hubo realmente un plan detrás de todo eso. Soy solo yo comprometido con una vida musical, y lo que ha surgido de eso es solo la naturaleza siguiendo su curso.

– Hace unas semanas hablamos con John García. Él nos dijo que “Sky Valley” fue el principio del fin para Kyuss. ¿Cómo lo viviste vos? ¿Qué recuerdos tenés de ese disco y de aquellos años en Kyuss en general?

Para mí no fue el principio del fin. Fue directamente el fin del fin. Ese fue el disco en el que fui totalmente consciente de que lo que percibía y vi venir, había llegado oficialmente.

Josh necesitando, o queriendo, o incluso siendo aconsejado por fuera de la banda, a tomar el control de la banda. Y corromper, literalmente corromper, la armonía de lo que yo pensaba que hizo a Kyuss la banda que fue. Fue realmente descorazonador, así que dejé la banda. Es un disco agridulce para mi. Sentí que podría haber contribuido mucho más, pero me sentí excluido.

– ¿Existe algún tipo de relación con Josh ahora?
No. Es difícil tener una relación con alguien que simplemente no ve otra cosa que “yo” en nada.
Él representa todo aquello con lo que estoy en desacuerdo en el mundo. Simplemente no hay modo de que seamos más distintos.
Somos distintos de alma, físicamente, filosóficamente, éticamente, financieramente, políticamente… En todos los niveles.

Y lo único que teníamos en común cuando éramos más jóvenes era el punk rock y la música, así que fuimos capaces de crear muy buena música juntos. Nunca tuvimos una discusión acerca de música, pero eso tuvo que ser sacrificado debido a nuestras diferencias humanas. Y no veo porqué o como esas diferencias pueden ser conciliadas, y estoy bien con eso.

– ¿Que nos podes decir acerca de Fu Manchú y tu paso por la banda?
Amo a Fu Manchú! De hecho, hicimos un festival juntos. Compartimos el escenario en Europa hace un mes, siempre es genial ver a los chicos.

Descubrí Fu Manchú hace muchos años, cuando aún estaba en la secundaria. Nos hicimos muy amigos rápidamente y yo siempre los vitoreaba abiertamente como mi banda favorita mientras estuve en Kyuss, y nos convertimos en “bandas hermanas” durante un corto tiempo.

Cuando dejé Kyuss, Scott Hill me llamó y me preguntó si quería unirme a Fu Manchú. Fue realmente una bendición, no sabía que iba a hacer con mi vida, o mi carrera musical. De hecho estaba jugando con un martillo cuando él llamó ((risas)). Me uní a la banda, y durante 5 años la pasé genial. Aprendí mucho sobre el negocio que no sabía durante mis años en Kyuss. También aprendí mucho sobre liderar una banda, de Scott, que es un grandioso líder. Él me permitió ejercer mis ideas y perspectivas sobre la música.

Fue genial, pero llegó un momento en el que me di cuenta que mi trabajo estaba hecho, y que era hora de irme y hacer lo mío. Fue difícil, pero definitivamente esencial para mi crecimiento como artista, y ellos lo comprendieron.
Los quiero, creo que ellos me quieren a mi, y les deseo lo mejor siempre.

– Sos una gran parte de la escena stoner/psicodélica. ¿Cuál es tu visión del futuro para este género?

Nunca le presté mucha atención a la escena específicamente o las bandas que surgen de ella, y eso es solo porque mi tiempo está ocupado con los artistas que estudié, escuché y los géneros de hace muchos años de los que intento obtener inspiración. Hay solo 24 hs en el día y no siempre tengo la oportunidad de sentarme y escuchar nueva música.

Pero estoy completamente consciente de que el stoner rock, el desert rock y el rock psicodélico está creciendo mucho, con muchas bandas geniales. Es genial saber que está sucediendo. Y me halaga mucho que me digan que soy una parte importante de eso.

Creo que el negocio de la música, y el mundo en general ha cambiado mucho desde los fines de los 80s y principios de los 90s, y hay toda una nueva generación de jóvenes que crecieron lo suficiente como para darse cuenta y entender que es lo que este “mundo digital” no les está dando. Estos chicos quieren algo real, algo tangible, algo que puedan tener en sus manos. Quieren algo que llega a la ciudad, se sube al escenario y los asuste un poco. Y lo están consiguiendo con el movimiento stoner/psych. Es importante cultural y musicalmente.

– ¿Crees que el reconocimiento para lo que fue Kyuss llegó tarde?

Me resulta difícil decirlo. Tengo una perspectiva y una relación muy específica con mi vida en Kyuss y todo lo que hice luego hasta ahora, y el efecto posterior que tuvo en el público. Lo que sí puedo decir con certeza es que cuando estaba en Kyuss, e incluso cuando estaba en Fu Manchú, la escena –ponele “stoner rock”, “desert rock”, psicodélica, o como sea- definitivamente no era lo que es ahora. Podías contar todas las bandas con una mano! Y todas las bandas eran amigas, o al menos estaban conscientes de la existencia de la otra de un modo amistoso. Era una escena muy pequeña, y muy variada también: Kyuss, Fu Manchú, Sleep, Monster Magnet, todos sabíamos del otro, pero éramos muy diferentes también.

Creo que, conforme los años pasaron, la gente ha hecho la tarea y volvió atrás hacia el origen de este movimiento. Creo que es una evolución cíclica en el descubrimiento de la música. Puede ser como los chicos en los 60s que les gustan los Beatles, pero después van hacia atrás y descubren a Ray Charles o Chuck Berry. Es algo natural. Puede tomar 30 años, pero está bien.

Hay un montón de buena música, especialmente ahora, hay tanta música en el mundo, tantas bandas, que tenés que ser realmente dedicado para buscar esas cosas que están profundamente enterradas. Y si la gente considera a Kyuss, o cualquier otra banda de la que formé parte, como el comienzo de algo que es importante en su vida musical, es algo increíble y muy halagador.

– Estuviste en Buenos Aires tocando con Kyuss Lives en el 2011. ¿Tenés algún recuerdo de aquel show, o de Argentina en general?

Fue el tramo final de un largo año de gira. Cuando estás en la ruta por tanto tiempo, a veces hay una tendencia a que las noches se te mezclen una con otras. Pero si me acuerdo de tocar en Buenos Aires, y que estaba ansioso por tocar ese show porque tengo algunos amigos argentinos que están super metidos en la música. Anticipaba un buen show porque sabía que los argentinos apoyan mucho y son muy apasionados por el rock, o por la música en general. Solo recuerdo a todos divirtiéndose mucho.

– ¿Escuchaste alguna banda argentina?

Si, claro. Conozco a Los Natas desde hace muchos años. Los descubrí bastante temprano, a mediados de los 90. Siempre pensé que eran una de las mejores bandas que estaban metiéndose en lo que estábamos haciendo. Tenían un Groove y un abordaje muy auténtico hacia la música. Realmente los disfruté.


Entrevista: Mariano Rodriguez Alvarez
Photos: Susana Martins Music/Photography.